Cinco pautas para mantener a raya el acné

Colaboración de la Dra. Sara Carrasco a la revista Estetic.es

El acné es una enfermedad de la piel muy común entre los adolescentes que también puede darse en la edad adulta.

La dermatóloga Sara Carrasco, directora de la clínica doctora Sara Carrasco de Bilbao, señala que además de las lesiones físicas, el acné afecta psicológicamente a las personas que lo sufren. Según la doctora, ”en nuestra clínica vemos constantemente cómo a los pacientes jóvenes les preocupa que sus marcas provoquen rechazo social, ya que están en un momento delicado del desarrollo de la personalidad. En cuanto a los adultos, que ven esta enfermedad como algo del pasado, afecta a su autoestima, especialmente en las relaciones sociales y laborales”.

El acné es una enfermedad de la piel muy común entre los adolescentes que también puede darse en la edad adulta

En este sentido, acudir al dermatólogo es el primer paso para tratar la piel con acné. ”La mayoría de personas no nos consulta hasta que este problema les haya dejado cicatrices, sea incontrolable o grave, mientras que lo ideal es que los pacientes acudan al especialista ante los mínimos síntomas de acné para establecer tratamientos adecuados”, indica la doctora y añade

cinco pautas básicas para cuidar la piel con acné

1. Olvida Google. Si tienes dudas de cómo cuidar tu acné, busca un dermatólogo especializado. Recuerda que el dermatólogo es el especialista de la piel, tanto sana como enferma, y sabrá cómo tratarlo.

2. Sigue un tratamiento personalizado. No todos los casos de acné son iguales, por lo que no todos los pacientes deben tratarse de la misma manera. Un diagnóstico adecuado y personalizado es la clave del éxito en esta patología.

3. No añadas otros productos ni rutinas cosméticas que no estén aconsejados por tu dermatólogo. A veces, añadir un jabón u otro producto no indicado para tu piel puede irritarla y empeorar el tratamiento.

4. Sigue unas rutinas de sueño adecuadas. Los ritmos circadianos influyen en el acné, por lo que es importante regular las horas de sueño y descansar lo suficiente.

5. Cuida tu alimentación. Una dieta equilibrada mejora el acné, mientras que una ingesta elevada de azúcar, por ejemplo, puede empeorar las lesiones inflamatorias.

TERAPIAS PARA TRATAR EL ACNÉ

Existen diversos tratamientos que varían según la condición y caso de cada paciente. La doctora Carrasco apunta que ”para el acné, se dispone de tratamientos tópicos con fármacos o cosmética médica que se deben ajustar al tipo de piel y gravedad del caso del afectado. Por ejemplo, los tratamientos clásicos orales pueden ser muy útiles en muchos casos, pero no todos los pacientes pueden tomarlos debido a sus efectos secundarios”.

La aparición en el mercado de otros métodos, como la terapia con fluorescencia, aporta nuevas soluciones. En el caso de esta tecnología, la dermatóloga subraya que ”esta sirve tanto para tratar el acné activo como para evitar y tratar las cicatrices desde el principio. En esta clínica nos aporta un plus en los tratamientos específicos del acné, ya que también promueve la reparación y cicatrización de las marcas del acné”. 

Pero, ¿cómo funciona la terapia con fluorescencia? Kleresca Acne Treatment es un método innovador que utiliza la fluorescencia para tratar tanto las lesiones activas como las cicatrices del acné de una forma cómoda, indolora y sin apenas efectos adversos para el paciente.

El tratamiento se realiza aplicando un gel fotoconversor especialmente formulado sobre la piel del paciente, colocado bajo la lámpara de luz azul Kleresca. Cuando esta luz incide sobre el gel (generando apenas una sensación de calor) los cromóforos contenidos en el mismo convierten la luz en fluorescencia que penetra en la piel a diferentes longitudes de onda reduciendo los signos del acné y la inflamación, y atenuando las lesiones que pudieran existir.

La terapia con fluorescencia consigue algo realmente innovador: que la propia piel comience a ”funcionar bien” por sí misma. Esta activación de los mecanismos de reparación internos de la piel se proyecta, además, a largo plazo, de modo que la mejoría continúa progresando tiempo después de finalizar el tratamiento. Se puede apreciar que los resultados duran hasta un año o más.